fajardo-bn

José Antonio Fajardo no canta, se vacía; su propuesta es un ejercicio de exposición visceral que ha convertido al músico canario en una de las anomalías más necesarias de nuestra geografía sonora. Tras quince años de trayectoria y con el reciente «Trecho» bajo el brazo, el majorero ha perfeccionado una dicción indomable, un control atípico de la voz que escapa a cualquier etiqueta. Fajardo dispone su cuerpo entero al servicio de la canción, moviéndose con agilidad entre la delicadeza y el grito que redime. Sus composiciones son estructuras de una complejidad armónica fascinante que golpean al oyente con la sencillez de lo auténtico: tensión, suspense y un reposo absoluto. Es como si el espíritu de un blues esquelético y emocional se hubiera perdido en un barranco de Fuerteventura, filtrando su solemnidad por las grietas de lo cotidiano.